Publicado el 01-24-2012
PREVENIR, PARA NO LAMENTARDiscernimiento y buena formación para los futuros sacerdotes |
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SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS.- En este artículo, nuestro habitual colaborador del espacio “Foro”, el obispo de San Cristóbal de las Casas, México, Felipe Arizmendi Esquivel, reflexiona sobre dos vocaciones que, en la Iglesia católica de occidente deben coincidir: la vocación sacerdotal y la vocación al celibato. La inmensa mayoría de los sacerdotes viven el celibato con alegría y fecundidad espiritual. Una sólida orientación vocacional y seguimiento educativo evitarán casos tan lamentables como el del obispo auxiliar de Los Ángeles que se ha hecho público recientemente. ***** + Felipe Arizmendi Esquivel HECHOS Se ha hecho público que uno que era obispo auxiliar desde 1994 en la archidiócesis de Los Ángeles, Estados Unidos, de origen mexicano, ha debido presentar su renuncia porque reconoce haber procreado dos hijos, a la fecha ya adolescentes. El papa no ha dudado un momento en pedirle que se retire, asuma su responsabilidad y no cause más daño a los fieles. Es un caso que avergüenza y duele, que nunca debió haber sucedido. Es una deshonestidad no haberse retirado a tiempo. Es fruto de la laxitud moral que promueve la cultura moderna, del libertinaje sexual que se difunde con tanta profusión en la sociedad y en los medios de comunicación. Pareciera que es de otras épocas tratar de educar en la castidad y en la virginidad a los hijos y a los jóvenes. Pareciera que es antinatural formarnos en el autocontrol sexual. Pareciera que todo se resuelve con condones y métodos anticonceptivos. Los libertinos se burlan cuando insistimos en que es necesaria una moral sexual, privada y pública, y ahora se escandalizan cuando un clérigo falla; o se solazan, porque así se legitiman en sus propios vicios. ¿Qué hacer, para que no sucedan estos casos? ¿Cómo evitar que sacerdotes lleven una doble vida, traicionando los compromisos sagrados que libremente hicieron? Desde luego que debemos revisar la formación desde los seminarios; pero lograr una madurez afectiva y sexual es un proceso que dura toda la vida. Tampoco se diga que el celibato es antihumano, pues les demostramos lo contrario quienes lo vivimos vivir con serenidad, gozo y fecundidad espiritual. CRITERIOS Las Normas Básicas para la Formación Sacerdotal en México, aprobadas en nuestra última asamblea plenaria, indica: “Bríndense y cultívense los elementos necesarios para una progresiva madurez afectiva de los seminaristas, que abarque, principalmente, la educación en el amor y en la ... |
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