Publicado el 12-23-2011
NAVIDAD Y EL REGALO DE AMORPor Monseñor JOSÉ H. GOMEZ Arzobispo de Los Angeles |
|
|
||||
|
|
||||
Navidad es un regalo. Yo lo he sentido de esa manera desde que era niño. Conforme crecía, mis padres siempre hacían de la Navidad un tiempo de asombro y alegría para mis hermanas y para mí. Había un cierto espíritu en el aire; todo parecía como más vivo, como si el mundo estuviera lleno de nuevas posibilidades, Nosotros orábamos con más devoción y pasábamos más tiempos juntos como familia –preparando la casa, decorando el árbol de Navidad. Nosotros siempre construíamos una escena de navidad para el bebé Jesús. Nosotros celebrábamos los nueve días de Las Posada, sintiendo muy cerca a la Virgen María y a San José mientras los acompañábamos en su viaje a Belén. Y por supuesto, había una vigilia de Navidad y la cena de Nochebuena y la Misa de medianoche. Cada cultura católica y cada familia tienen sus propias hermosas tradiciones de Navidad. Esas fueron las mías, mientras iba creciendo en mi hogar católico. Pero todos tenemos ricas tradiciones de piedad y devoción. La semana pasada, por ejemplo, tuve el privilegio de celebrar la Misa para comenzar Simbang Gambi, una hermosa novena de los filipinos, mientras ellos esperan la venida de Jesucristo. Cuando veo para atrás, a través de los años, me doy cuenta de que no me acuerdo mucho de los regalos de Navidad que recibí, pero siempre recuerdo la presencia de Dios que sentía durante la temporada de Navidad. “Para nosotros, ha nacido un niño.” Ese es el regalo de Navidad: El don de Dios de sí mismo en el niño Jesús que nace. Los Padres de la Iglesia acostumbraban decir que el amor es un intercambio de regalos. Y el amor nace en Navidad. Navidad, de hecho, hace posible el amor. Por el don de sí mismo de Dios en Navidad, nosotros podemos compartir el amor que él nos da con otros. Ninguno de nosotros tiene nada que ofrecer a Dios, que él pudiera necesitar. Aún en su amor, Jesús acepta lo pequeño que tenemos, nuestra naturaleza humana, y tomando nuestra carne, a cambio nos ofrece el regalo de su divina naturaleza. Como dijo San Pablo, “Aunque él era rico, por su ... |
| 1 | 2 | 3 | Siguiente -> |
|
> Inicio > > |
|
Acerca de Nosotros - Anúnciese - Suscripción - Contáctenos - Archivo de Noticias - FAQs - Privacy Notice - Copyright © Copyright 2008, Vida Nueva. This site is powered by Hispanic Digital Network(TMs) |

