|
|
|
|
|
Por ANA ESTELA MARROQUÍN
|
|
los bombardeos (la mitad de los muertos o heridos en algunos ataques son menores de edad), pero además sufren carencias crecientes de medicinas, asistencia médica, alimentos y agua. En algunos sectores, los niños israelíes han tenido que pasar días enteros refundidos en refugios antiaéreos a causa de los ataques con cohetes lanzados contra ciudades hebreas por las organizaciones Hizbulá y Hamas. De dos semanas para acá países que se recuperaban de anteriores episodios bélicos, han vuelto a convertirse en escenarios de sangrientos combates.
Por supuesto, en las guerras también mueren adultos, ancianos, mujeres, jóvenes en edad militar. Sus vidas son igualmente invaluables. Sin embargo, en todas las culturas pensar en los niños suele mover a compasión cuando se habla de padecimientos sufridos colectivamente. Por aquí entonces ha de empezar el enorme proceso de educación que es necesario realizar para liberar a la humanidad de la guerra.
A la hora del desayuno, en el momento de llevar a los niños a la cama o al parque los fines de semana, pensemos en aquéllos que se encuentran atrapados en zonas de combate, mientras las bombas y los misiles les apuntan con sus cargas letales. VN
...
|