Publicado el 01-14-2010
ENCONTRAR A DIOS EN LOS MIGRANTES Y EXTRANJEROSEntrevista con la hermana Marilyn Lacey |
|
|
||||
|
|
||||
El temor a los migrantes es comprensible, pero superarlo es esencial para los cristianos que pueden encontrar a Dios en los extranjeros, afirma la hermana Marilyn Lacey, con treinta años de experiencia en el servicio a los “extraños”. Marilyn Lacey es de la congregación de las Hermanas de la Misericordia y directora de la organización benéfica “Mercy Beyond Borders”, que colabora con mujeres y jóvenes desplazadas del sur de Sudán para aliviar su extrema pobreza. En su libro, "This Flowing Toward Me: A Story of God Arriving in Strangers" (Ave Maria Press), publicado la última primavera, escribe sobre su trabajo con refugiados en Estados Unidos, África y Asia. La hermana Lacey ha compartido su experiencia entre migrantes y refugiados con ZENIT con motivo de la celebración en Estados Unidos de la Semana Nacional de las Migraciones, que se acaba de celebrar. -A MENUDO LA INMIGRACIÓN SE DESCRIBE EN NÚMEROS PERO, RESPECTO AL PERFIL DEL INMIGRANTE INDIVIDUAL, ¿CUÁLES SON SUS ESPERANZAS Y TEMORES, DIFICULTADES Y NECESIDADES? HERMANA LACEY: Es muy natural pensar en los migrantes como “otros”, alguien muy diferente a nosotros. En la ley de inmigración, el término técnico usado para ellos es “alien”, que literalmente significa “otro”. Esto refuerza nuestra tendencia a temer a los migrantes, dado que generalmente nos resulta difícil confiar en personas que son percibidas como diferentes a nosotros. De hecho, los migrantes son seres humanos con familias que alimentar, hijos que proteger, sueños que conseguir. Sus necesidades más básicas son las de ser acogidos y refugiados, encontrar trabajo y hacer amigos. Como Iglesia tenemos una seria obligación –que actualmente es una estupenda invitación- a ser ese lugar de bienvenida. Hace algunos años un refugiado católico, un joven de Eritrea recientemente reasentado en California, me expresó gran confusión diciendo: “¡Hermana, aquí en Estados Unidos las iglesias están cerradas por la noche! Yo admití que era así. Su respuesta inmediata fue: “Pero si las iglesias están cerradas, ¿donde dormirán los viajeros?”. Su pregunta debería llevarnos a un examen de conciencia. ¿Cuán acogedores somos (como personas y como Iglesia) con los extranjeros en medio de nosotros? -LA SEMANA NACIONAL DE MIGRACIÓN DE ESTE AÑO SE CENTRÓ EN LOS NIÑOS. ... |
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | Siguiente -> |
|
> Inicio > > |
|
Acerca de Nosotros - Anúnciese - Suscripción - Contáctenos - Archivo de Noticias - FAQs - Privacy Notice - Copyright © Copyright 2008, Vida Nueva. This site is powered by Hispanic Digital Network(TMs) |

