El Padre Leslie Delgado ha servido a la gente del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en el Este de Los Angeles, por casi un cuarto de siglo.(Foto de la hermana NANCY MUNRO, CSJ)
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El Padre Leslie Delgado ha servido a la gente del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en el Este de Los Angeles, por casi un cuarto de siglo.(Foto de la hermana NANCY MUNRO, CSJ)
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VIDA NUEVA Por la hermana NANCY MUNRO, CSJ
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de la parroquia –alguien que viene desde muy lejos y a todo lo ancho– y él mismo, “rocas vivas”, parafraseando las palabras de Jesús. “Usted no necesita edificios”, dice.
LECCIONES PATERNALES
En tanto que su salud se lo permita, añade, él continuará sirviendo en esta parroquia que él ama. Las lecciones que sus padres le dieron le han servido mucho –trabajo duro, el valor de la oración y la fe–. Esto muestra el camino que él orgullosamente muestra a la parroquia. Con diez Misas cada domingo y dos diariamente, sus parroquianos lo mantienen ocupado y joven.
“Mi fuerza viene de la Sagrada Eucaristía” dice el Padre Delgado. “Ella renueva mi juventud”.
Mis fines de semana son ocupados. “La única cosa que falta es un lugar adecuado para Educación Religiosa. Pero con el pequeño espacio que tenemos, lo hemos hecho maravillosamente. Yo llamo a esto pequeños milagros”.
Él da el crédito a su equipo parroquial por su duro trabajo. Antonio y Jesse Luna se encargan de la iglesia y su terreno. En la oficina, Eva Wagner y Alfredo Díaz hacen que todo funcione bien.
“Yo he tratado de guiar a la gente por la senda de Dios y ellos me han ayudado y me mantienen aquí” dice. “Yo no he estado solo. Su fe realmente ha fortificado la mía. Hemos hecho la carrera juntos”.
Él parafrasea el Salmo 43: “Me acercaré al altar de Dios, a Dios que alegra mi juventud”, –añadiendo “y mi ancianidad. Yo he encontrado realización en mi vida sacerdotal”. VN
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