Publicado el 12-16-2006
ENCARNACIÓN |
|
|
||||
|
|
||||
I. EL HECHO DE LA ENCARNACIÓN (1) La Persona Divina de Jesucristo A. Pruebas del Antiguo Testamento B. Pruebas del Nuevo Testamento C. Testimonio de la Tradición (2) La Naturaleza Humana de Jesucristo (3) La Unión Hipostática A. El testimonio de las escrituras B. Testimonio de la Tradición II. LA NATURALEZA DE LA ENCARNACIÓN (1) Nestorianismo (2) Monofisismo (3) Monotelismo (4) Catolicismo III. EFECTOS DE LA ENCARNACIÓN (1) Sobre el propio Cristo A. En el Cuerpo de Cristo B. En el Alma humana de Cristo C. En el Dios-Hombre (2) La adoración de la Humanidad de Cristo (3) Otros efectos de la Encarnación La Encarnación es el misterio y el dogma de la Palabra hecha carne. En este sentido técnico la palabra encarnación se adoptó, durante el Siglo XIII, procedente del latín incarnatio. Los Padres latinos, desde el Siglo IV, hacen uso común de la palabra; así San Jerónimo, San Ambrosio, San Hilario, etc. El latín incarnatio (in-caro, carne) corresponde al griego sarkosis o ensarkosis, palabras que se basan en Juan (1, 14) kai ho Logos sarx egeneto, “Y el Verbo se hizo carne”. Estos dos términos fueron usados por los Padres griegos desde la época de San Ireneo – esto es, según Harnack, los años 181-189 (cf. Iren., “Adv. Haer.” III, 19, n.i.,; Migne, VII, 939). El verbo sarkousthai, hacerse carne, aparece en el credo del Concilio de Nicea (cf. Denzinger, “Enchiridion”, n.86). En el lenguaje de la Sagrada Escritura, carne significa, por sinécdoque, naturaleza humana u hombre (cf. Lucas, 3, 6; Rom., 3, 20). Suárez cree que la elección de la palabra encarnación ha sido muy adecuada. El hombre es llamado carne para enfatizar la parte más débil de su naturaleza. Cuando se dice que el Verbo se ha encarnado, se ha hecho carne, la bondad divina está mejor expresada por cuanto Dios “se despojó de Sí mismo... y apareció en su porte (schemati) como hombre” (Filip., 2, 7); tomó sobre Sí mismo no sólo la naturaleza de hombre, una naturaleza capaz de sufrimiento y enfermedad y muerte, se hizo hombre en todo excepto sólo en el pecado (cf. Suárez, “De Incarnatione”, Praef. n.5). Los Padres entonces y ahora ... |
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 32 | 33 | 34 | 35 | 36 | 37 | Siguiente -> |
|
> Inicio > > |
|
Acerca de Nosotros - Anúnciese - Suscripción - Contáctenos - Archivo de Noticias - FAQs - Privacy Notice - Copyright © Copyright 2008, Vida Nueva. This site is powered by Hispanic Digital Network(TMs) |

